Rondinara, la belleza de Córcega en su máxima expresión

Córcega lleva décadas siendo uno de los destinos más populares entre los franceses, por la cercanía de la isla a la costa sur del país y por las imponentes playas de este enclave. Una isla perfecta para disfrutar de unas vacaciones de relax, o también para gozar de una buena fiesta. Nosotros hemos querido buscar un rincón tranquilo, al sur de la isla, llamado Rondinara.

Se trata de uno de los enclaves más espectaculares de toda Córcega, una de esas playas que hacen que deseemos quedarnos allí para siempre. Encorsetada entre un parque natural, esta cala tiene forma de concha, agua cristalina y una arena finísima que nos hará imaginar que estamos en el Caribe. Por supuesto, la playa está rodeada por pequeñas localidades isleñas que nos harán conocer cómo es la vida en este curioso lugar francés.

Buena gastronomía, lugares idílicos y una forma de disfrutar de la playa y de las vacaciones que nos podrían recordar mucho a las Baleares. Así es Córcega, y toda su esencia la tenemos concentrada en Rondinara, la pequeña cala al sur de la isla.

Share


Cala Boadella, el paraíso naturista del Mediterráneo

Ubicada en Lloret del Mar, la cala Boadella se ha convertido en los últimos años en una de las favoritos por los bañistas tanto nacionales como internacionales, especialmente por aquellos que prefieren hacer nudismo. Y es que esta playa acoge a todos los que se sienten a gusto sin llevar nada encima, con el contacto directo del sol, la arena y el mar con su cuerpo.

Una de las calas más hermosas que podemos encontrar en todo el Mediterráneo español, que ya es decir, se encuentra muy cerca de un lugar con mucha vegetación, y cuenta con duchas, aseos y un chiringuito cercano donde se pueden probar exquisitos platos. Es una playa normalmente tranquila, aunque su popularidad está llevan a mucha gente últimamente.

El aparcamiento es cercano, y no suele haber muchos problemas para llegar en condiciones a la arena. Para aquellos que disfruten del nudismo, Cala Boadella es uno de esos lugares paradisiacos que seguramente se queden en la retina de todo el  que la visita.

Share


Oviedo, una ciudad moderna con una historia vetusta

Hablar de Oviedo es hacerlo de sus calles históricas, de sus palacios y edificaciones con siglos de antigüedad que han sido testigos de los cambios más importantes del país. uno de los pocos lugares que no tienen influencia árabe en la península es también uno que ha sabido conservar todo lo romano y pre-romano en su arquitectura.

Las iglesias son, junto a la catedral, los monumentos más vistosos de la ciudad, que también está colmada de numerosas estatuas en homenaje no solo a figuras históricas, sino también culturales. Caminando por sus podemos toparnos con Mafalda, el entrañable personaje creado por el dibujante argentino Quino, o también con el director y músico Woody Allen. 

Una ciudad que se debate entre la modernidad y la historia, con muy buen ambiente gracias también a ser un sitio universitario, y donde podemos dar buena cuenta de la maravillosa gastronomía asturiana, probando un espectacular cachopo regado siempre con la mejor sidra del lugar.

Share


Penzance, belleza atlántica en el precioso extremo sur de Gran Bretaña

La región de Cornualles aparece arrinconada en los mapas como el extremo suroeste de la isla de Gran Bretaña. Al ser prácticamente una península, la región disfruta de muchísimas playas, y entre ellas, uno de los destinos turísticos más destacados es Penzance, justo en el extremo sur de la isla, una ciudad portuaria con mucho encanto y mucha historia.

El lugar es uno de los más populares entre los ingleses que se quedan en las islas a disfrutar de las vacaciones, ya que su clima es más templado que el del resto de ciudades británicas, y sus playas son una auténtica maravilla. Tanto que en siglos atrás, los piratas tuvieron a Penzance como uno de sus puertos favoritos. Hoy en día, la ciudad bulle con el encanto de un pequeño pueblo marítimo de poco más de 20.000 habitantes. 

Al ser tan pequeña, la ciudad se puede ver en muy poco tiempo, y nos dejará espacio también para coger el ferry a la isla de Sicilly, muy cercana, o a darnos vuelta por los parajes naturales que la rodean, que son magníficos para realizar todo tipo de deportes al aire libre. No podemos marcharnos de la región sin probar también el pescado y el marisco en algún pub o taberna típica. Eso sí, cuidado con el acento de la gente de Cornualles, porque tal vez te cueste un poco entenderlo.

Share